El dióxido de cloro para tratar la COVID-19 cobra fuerza; universidad de Tarija inicia su elaboración

El Laboratorio de Química y el Centro de Análisis, Investigación y Desarrollo (Ceaniv) tiene los equipos necesarios para certificar la producción de ese compuesto químico.

El uso del dióxido de cloro para el tratamiento de pacientes con coronavirus COVID-19 cobra más fuerza en diferentes regiones del país. En principio, la médico independiente Patricia Callisperis avaló su uso en Trinidad (Beni) con resultados favorables.  

El rector de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho de Tarija, Gonzalo Gandarillas, informó ayer que los laboratorios de esa casa de estudios superiores elaboran dióxido de cloro.
“Estamos convencidos de que ahora vamos a poder tener un producto que es científicamente controlado, se exige que sea el 0.3 por ciento de concentración y que tenga un PH definido, esto es lo que se está cumpliendo”, informó.
Detalló que el Laboratorio de Química y el Centro de Análisis Investigación y Desarrollo (Ceaniv) tienen los equipos para certificar la producción de ese compuesto químico.
Según Gandarillas, existe la autorización del Ministerio de Salud para que se pueda usar la sustancia como alternativa para el tratamiento.
“Estamos muy agradecidos porque todas las gestiones realizadas por nuestro gobernador, Adrián Oliva, han decantado ayer (por el jueves) de que desde el Ministerio de Salud se aprueba el uso del dióxido de cloro, por supuesto con protocolos definidos”, agregó.
Añadió que la Universidad producirá dióxido de cloro para dotar al sector médico y atender la demanda de la población en general.

Por su parte Callisperis dijo que ingerir esta agua mineral no es tóxico ni tiene una reacción adversa. Agregó que su aplicación es favorable en siete países, entre ellos Colombia, Uruguay y México. En Bolivia, específicamente en Beni, se alcanzó a 350 personas.

“Esta es la cura porque mata el virus al oxigenarlo. Tenemos estudios con pacientes en Ecuador que fue el primer país que emprendió este proyecto internacional. Está comprobado su positividad”, aseguró en un programa televisivo.

MEDICACIÓN Por otro lado, el delegado del Ministerio de Salud en Chuquisaca y miembro del Comité Técnico Científico COVID Chuquisaca, Enrique Díaz, informó que esta semana se liberó un protocolo de tratamiento, bajo evidencia científica, para los pacientes asintomáticos en grupos de riesgo, y los sintomáticos leves que están siendo tratados en la Villa Bolivariana.

Entre los medicamentos que se utilizan en Sucre están la ivermectina, hidroxicloroquina, aspirina y varias vitaminas para subir las defensas, además del paracetamol y el ibuprofeno.

“Nosotros responsablemente y, en el marco de la evidencia, hemos bosquejado un protocolo de tratamientos para los asintomáticos en grupos de riesgo y sintomáticos leves que están siendo tratados en la Villa Bolivariana”, dijo.

Informó que se irán insertando los protocolos poco a poco y aclaró que no se puede dar medicación a todos los pacientes por igual, porque se respeta la individualidad del paciente que cursa la enfermedad, tanto desde el punto de vista fisiológico, como su capacidad de respuesta a los fármacos.

Hasta hace una semana, de acuerdo a la información proporcionada por Díaz, los pacientes leves o asintomáticos no recibían un protocolo de medicación y solo se les administraba paracetamol o ibuprofeno, si era necesario para aliviar las molestias, como fiebre.

En cuanto a la dexametasona y azitromicina, dijo que su uso está reservado para los pacientes que requieren hospitalización y su administración sujeta a valoración de un profesional médico.

Diario Opinion