La realidad y necesidades de los estudiantes del Centro de Educación Especial »San Antonio» de Bermejo

Maestros y padres de familia aúnan esfuerzos para atender la educación de estudiantes especiales, aún no se cuenta con infraestructura apropiada ni los ítems necesarios

Por Ingrid R. Flores Choque/Estudiante de Ciencias de la Comunicación Social – UPDS

El Centro de Educación Especial “San Antonio” fue instituido el año 1991 por Resolución Administrativa 088/06, se crea como una necesidad urgente para atender a niños, niñas, adolescente y adultos con discapacidad en la ciudad fronteriza de Bermejo.

El mismo año el Centro empezó a funcionar con 11 alumnos y dos maestras que con su noble labor prestaron sus servicios adonhore en ambientes perteneciente a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Dos años después, inaugura su propia infraestructura construida por autoridades de turno. El inmueble consta de 8 aulas, mismas en las que se encuentran distribuidos los estudiantes de acuerdo a su discapacidad, edad y dificultades en el aprendizaje. Sin embargo, por la creciente población estudiantil las aulas están subdivididas con muebles para crear ambientes separados (1 aula dividida en dos para albergar a dos cursos diferentes).

El Centro dispone de un aula de pre-taller para el ámbito productivo de los estudiantes adultos con discapacidad intelectual, a quienes se les enseña a realizar trabajos artesanales y manualidades de acuerdo a sus capacidades.   

Durante la gestión 2011 se implementó también el taller de costura, espacio donde trabajan estudiantes con discapacidad intelectual leve y discapacidad auditiva, a la fecha han demostrado excelentes resultados en la confección de poleras, que son requeridas por instituciones públicas.

También, se implementó el aula de pre-talleres de artesanías y huerto orgánico.

En el aspecto cultural, se fomenta a los estudiantes a participar de las fechas cívicas y sociales – desfiles, fiestas, horas cívicas, otras – del centro educativo, demostrando sus habilidades con ímpetu sintiéndose incluidos socialmente.

Aurora Hurtado, profesora del Centro “San Antonio” con 7 años de servicio en el área de educación especial, que se desempeña en el área de discapacidad múltiple que contemplan estudiantes con parálisis cerebral y sensorial motriz, nos habla sobre los requisitos para la atención especial:

“Para ingresar a trabajar al Centro de Educación Especial, es ineludible presentar Título Profesional específico en Educación Especial, se presenta en la Distrital al momento de la convocatoria para maestros, en caso de que no hubiese maestros con esta especialidad; se toma en cuenta a profesores con título de nivel primaria o secundaria” aseguró Hurtado.

Actualmente cada maestro trabaja con 10 estudiantes en aula, debido a la alta demanda y los ítems no son suficientes, según el lineamiento curricular y metodológico de educación inclusiva del ámbito de educación especial.

Los padres de familia de los estudiantes con discapacidad acompañan a sus hijos durante este proceso de enseñanza aprendizaje trabajando conjuntamente con el maestro de aula.

Por su parte, Noemí Mamani, Subdirectora del Centro de Educación Especial “San Antonio”, lleva 12 años de servicio en el área volviéndose una de las maestras con mas antigüedad, nos explica que “Educación especial está dentro del Sistema Educativo Nacional como un sub sistemas, en el cual se brinda atención a todas las personas con discapacidad y dificultades en el aprendizaje”, la explicación que detalla la subdirectora está comprobado según el  artículo 8 de la nueva Ley de Educación “Avelino Siñani – Elizardo Perez.

La educación especial está destinada a necesidades educativas de personas, familias, comunidades que requieren atención educativa especial.

Pedro Joaquín Farfán, psicólogo del Centro informa que “las discapacidades son congénita como también adquirida y con referencia al incremento de casos sostuvo que: “si existe un aumento en el centro”.

También añade Farfán que las evaluaciones a los estudiantes del centro se la realiza durante toda la gestión, sin embargo, se da una mayor afluencia es el primer trimestre de cada año; el tipo de evaluación que realiza el área de psicología es la psicométrica estandarizada que se utiliza para medir el coeficiente intelectual de cada estudiante.

Además la Subdirectora del Centro nos informó que la población estudiantil sobrepasa los 200 estudiantes, y que este centro brinda atención a distintas discapacidades como ser: discapacidad visual, múltiple, auditiva, intelectual y dificultad en el aprendizaje. Nos expresó con cierta tristeza “No recibimos apoyo de la Alcaldía en esta última gestión, más que el desayuno escolar”.

Asimismo, nos informa que la infraestructura del centro de educación especial San Antonio no es la adecuada para brindar la atención pertinente y apropiada que requieren los estudiantes. No obstante, se cuenta con las áreas visuales, múltiple, auditiva, intelectual, dificultades en el aprendizaje, talleres productivos como: horticultura, repostería, panadería y costura y 2 gabinetes de fisioterapia.

Mamani, con referencia a la modalidad de trabajo que realizaron en la pandemia indicó que fue a distancia por el grado de discapacidad severa que presentan los estudiantes; se entregaba en domicilio  a estudiantes las cartillas pedagógicas con las consignas adecuadas y se las recogía de un determinado tiempo para su revisión correspondiente.

Por último, la autoridad educativa informó que se tiene 22 ítems para docentes del Tesoro General de la Nación (TGN), 5 ítems para el personal administrativo, además, se cuenta con 4 Contratos de la Municipalidad.

Pedro Anze, padre de una estudiante del Centro, nos relata el cambio de actitud que tuvo su hija desde que ingresó al Centro “está más alegre, de igual manera le emociona aprender; expresó su preocupación de que se sintiera excluida, sin embargo, ocurrió todo lo contrario, participan en los desfiles, paseos estudiantiles, fiestas de primavera entre otras; cuenta que su hija lleva 5 años estudiando en este Centro, además recibe del Estado El Bono Juancito Pinto y el Bono a las personas con Discapacidad Visual.

Según testimonio de un estudiante de escasos recursos, de 21 años de edad que se encontraba con un brazo lastimado dijo que “durante los 4 años de permanencia en el Centro, recibí alimentación además me capacité con talleres y cursos de carpintería, lo que me permite hoy realizar trabajos en venesta”.

La discapacidad, no es una dificultad de quien la padece sino de la familia, el entorno en si es un problema indelegable y exclusivo de toda la sociedad, por lo tanto, la comunidad en su conjunto, debe aprender a convivir con sus miembros diferentes, y tratar de apoyarlos.

+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *